sab 8a. Ord. año Par antes Cuaresma (Id=184)

Primera Lectura

Dios puede preservarlos a ustedes de todo pecado y hacer que se presenten ante su gloria gozosos y sin mancha

Lectura de la carta del apóstol san Judas
7, 20b-25

Queridos hermanos: Edifiquen su vida sobre la santidad de su fe. Oren movidos por el Espíritu Santo y consérvense en el amor de Dios esperando que la misericordia de nuestro Señor Jesucristo les dé la vida eterna.
Ayuden a los que tienen dudas; a unos, sálvenlos arrancándolos del fuego; a otros, compadézcanlos, aunque con cautela, aborreciendo incluso el vestido contaminado por su cuerpo.
Al que tiene poder para mantenerlos sin pecado y presentarlos alegres e intachables ante su gloria; al Dios único que es nuestro Salvador, la gloria, la majestad, la soberanía y el poder, por medio de nuestro Señor Jesucristo, desde antes de todos los tiempos, ahora y por todos los siglos. Amén.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Sal 62, 2.3-4.5-6

Señor, mi alma tiene sed de ti.
Sitívit in te ánima mea, Dómine Deus meus.

Oh Dios, tú eres mi Dios, desde el amanecer te deseo; estoy sediento de ti, a ti te anhelo en una tierra sedienta, reseca, sin agua.
Señor, mi alma tiene sed de ti.
Sitívit in te ánima mea, Dómine Deus meus.

Quisiera contemplarte en tu templo, ver tu poder y tu gloria. Tu amor vale más que la vida, te alabarán mis labios.
Señor, mi alma tiene sed de ti.
Sitívit in te ánima mea, Dómine Deus meus.

Te bendeciré mientras viva, hacia ti levantaré mis manos. Me saciaré como en un espléndido banquete, y mi boca te alabará con alegría.
Señor, mi alma tiene sed de ti.
Sitívit in te ánima mea, Dómine Deus meus.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Que la palabra de Cristo habite en ustedes abundantemente. Háganlo todo dando gracias a Dios Padre por medio de Cristo.
Verbum Christi hábitet in vobis abundánter; grátias ágite Deo et Patri per Christum.
Aleluya.

Evangelio

¿Con qué autoridad haces todo esto?

† Lectura del santo Evangelio según san Marcos
11, 27-33

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos llegaron de nuevo a Jerusalén y, mientras Jesús caminaba por el templo, se le acercaron los sumos sacerdotes, los escribas y los ancianos, y le preguntaron:
"¿Con qué autoridad haces estas cosas? ¿Quién te ha dado esa autoridad para actuar así?"
Jesús les respondió:
"También yo les voy a hacer una pregunta. Contéstenme y yo les diré con qué autoridad hago esto. ¿De dónde venía el bautismo de Juan: de Dios o de los hombres? Contéstenme".
Ellos se pusieron a razonar así:
"Si decimos que de Dios, dirá: Entonces, ¿por qué no le creyeron? Pero ¿cómo vamos a responder que era de los hombres?"
Tenían miedo a la gente, pues todos consideraban a Juan como profeta. Así que respondieron a Jesús:
"No sabemos".
Entonces Jesús les replicó:
"Pues tampoco yo les digo con qué autoridad hago estas cosas".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

[Misa]